¿Cuánto dura un proceso terapéutico y cada cuánto se realizan las sesiones?

La frecuencia y la duración de las sesiones depende principalmente de la finalidad de la terapia y de las necesidades de cada persona.

Algunas situaciones pueden resolverse en pocas sesiones, mientras que otros procesos requieren más tiempo.

Podemos encontrar tres situaciones principales:

1. Tratamiento de un problema psicológico concreto o de mayor gravedad

Cuando el objetivo es abordar un problema psicológico específico que interfiere de forma significativa en la vida de la persona, se recomienda seguir un enfoque basado en la evidencia y adaptarse a la estructura de trabajo que ha demostrado ser más eficaz en la investigación psicológica.

En estos casos, el proceso terapéutico suele comenzar con sesiones semanales, generalmente durante un mínimo aproximado de ocho sesiones iniciales. Esta frecuencia permite trabajar de forma estructurada y consolidar las herramientas terapéuticas necesarias. A medida que la persona mejora y adquiere recursos para gestionar su situación, las sesiones pueden espaciarse progresivamente, pasando a ser quincenales o mensuales. En fases más avanzadas, pueden realizarse sesiones puntuales de seguimiento o refuerzo, que en algunos casos se programan cada varios meses.

2. Orientación psicológica y apoyo ante situaciones de la vida cotidiana

Cuando el objetivo es guiar y acompañar a personas que buscan apoyo para afrontar situaciones de malestar o incomodidad por cuestiones de la vida diaria, o si quiere mejorar su autoconocimiento, trabajar aspectos de educación emocional o recibir orientación psicológica sobre cuestiones concretas que les preocupan, la frecuencia puede ser más flexible.

En estos casos, es habitual realizar sesiones cada dos semanas durante el tiempo que sea necesario, adaptando la frecuencia a las necesidades de la persona. De hecho, una parte importante de las consultas psicológicas se sitúan dentro de este tipo de acompañamiento.

3. Acompañamiento personal y crecimiento emocional

Finalmente, algunas personas buscan contar con un espacio de acompañamiento personal en el que poder reflexionar, conocerse mejor, expresar lo que sienten y recibir orientación en momentos concretos de su vida.

En estos casos, las sesiones pueden realizarse de forma más libre, cuando la persona lo necesite, manteniendo un espacio terapéutico orientado al autoconocimiento, la reflexión personal y la regulación emocional.

¿Cuándo sé que debo acudir al psicólogo?

No es necesario esperar a que exista un problema grave para acudir a terapia. Cualquier persona puede beneficiarse de un espacio profesional en el que comprender mejor lo que le ocurre y aprender a gestionarlo.

Aun así, existen algunas señales que pueden indicar que es recomendable pedir ayuda psicológica:

  • Cuando el malestar emocional (ansiedad, tristeza, irritabilidad…) es intenso o se mantiene en el tiempo

  • Cuando sientes que una situación te supera y no sabes cómo afrontarla

  • Cuando aparecen dificultades en el sueño, la concentración o el día a día

  • Cuando tus relaciones personales se ven afectadas

  • Cuando intentas solucionar lo que te ocurre, pero no lo consigues

También es recomendable acudir a un psicólogo cuando, sin existir un problema grave, deseas conocerte mejor, mejorar tu bienestar emocional o aprender a gestionar situaciones cotidianas de forma más saludable.

Pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino una forma de cuidarte y responsabilizarte de tu bienestar.

¿La terapia es confidencial?

Sí. Toda la información que compartas durante las sesiones es confidencial y está protegida por el secreto profesional y la normativa vigente en materia de protección de datos.

Esto implica que como psicóloga no puedo revelar ningún contenido de las sesiones sin tu consentimiento expreso. El objetivo es garantizar un espacio seguro en el que puedas expresarte con libertad y confianza.

No obstante, existen excepciones legales muy concretas, como situaciones en las que pueda existir un riesgo grave para tu vida o la de otras personas, o cuando lo requiera una autoridad judicial. En estos casos, la intervención se limita siempre a lo estrictamente necesario.

Fuera de estas situaciones excepcionales, la confidencialidad se mantiene de forma estricta durante todo el proceso terapéutico.

¿Puedo hacer terapia online?

Sí. Las sesiones online permiten recibir atención psicológica desde cualquier lugar, siempre que dispongas de un dispositivo con cámara y micrófono y una conexión a internet estable. La terapia online ha demostrado ser eficaz para una amplia variedad de dificultades psicológicas, especialmente en problemas de ansiedad, estado de ánimo, gestión emocional o procesos de acompañamiento personal.

No obstante, es importante tener en cuenta que no todos los casos son igualmente adecuados para este formato. En situaciones de mayor complejidad clínica, cuando existe un malestar muy intenso o determinadas condiciones que requieren una evaluación más directa, puede ser más recomendable el formato presencial.

Además, algunas intervenciones específicas, como ciertas técnicas conductuales (por ejemplo, la exposición en vivo) o el trabajo en contextos controlados, pueden requerir presencialidad para garantizar su correcta aplicación y eficacia.

Por ello, la idoneidad de la terapia online se valora siempre de forma individual. En caso de que el formato online no sea el más adecuado, se recomendará la opción presencial o la derivación correspondiente, priorizando siempre la calidad de la intervención y el bienestar de la persona.


¿La terapia es solo para personas con problemas graves?

No. Muchas personas acuden a terapia para comprenderse mejor, mejorar su bienestar emocional o afrontar cambios vitales.

¿Cómo sé si la terapia puede ayudarme?

La terapia psicológica puede ayudarte siempre que haya algo en tu vida emocional, personal o relacional que no esté funcionando como te gustaría. Si sientes que algo en tu vida emocional, personal o relacional no está funcionando como te gustaría, hablar con un profesional puede ayudarte a comprender lo que ocurre y encontrar nuevas formas de afrontarlo.

No es necesario tener un problema grave o un diagnóstico concreto. Muchas personas acuden a terapia porque se sienten desbordadas, bloqueadas o simplemente quieren entender mejor lo que les ocurre.

En cualquier caso, tampoco es necesario tenerlo claro antes de empezar.

La primera sesión sirve precisamente para valorar tu situación y ver si la terapia es adecuada para ti.

¿Qué ocurre si necesito cancelar o reprogramar una sesión?

Si necesitas cancelar o modificar una cita, te agradezco que lo comuniques con al menos 48 horas de antelación. Esto permite reorganizar la agenda y ofrecer ese espacio a otras personas que lo necesiten.

Las sesiones se planifican con varias semanas de antelación, por lo que las cancelaciones con menos tiempo dificultan poder reasignar ese horario. Por este motivo, las citas canceladas con menos de 48 horas de aviso no serán reembolsables (excepto en casos en los que puedas demostrar que es una causa de peso mayor como una visita médica). Si el reembolso no es posible, agendaremos una nueva hora para que no pierdas el dinero.

¿Cómo puedo reservar una sesión?

Puedes reservar una sesión a través del formulario de la web, comprando el servicio reservando una cita en la siguiente página, y si no tiene experiencia con estas tecnologías, también puedes contactar conmigo directamente por WhatsApp (desde esta web o de forma personal) o correo electrónico y te ayudaré ha programar tu visita. Una vez recibida la solicitud, se confirmará la disponibilidad. Tu decides si hacerlo como toda la vida o si lo quiero hacer de la misma forma que adquirirías otro producto de otra web, como de por ejemplo de ropa, añadiéndolo al carrito y cursando el pago de forma segura con tarjeta.

¿Cuál es el precio de las sesiones?

Depende del tipo de sesión que necesites;

Sesiones estándar online o presencial

Primera consulta.

En la primera consulta mi labor es extraer toda la información posible sobre ti, tus circunstancias y en qué quieres que te ayude.

Yo te diré si lo que buscas es posible y si puedo ayudarte o no, ya que algunas personas llegan pensando que los psicólogos tenemos una varita mágica que, sin necesidad de que el afectado haga nada, va a provocar que se sienta mejor. En estos casos conviene ser franco y explicar hasta qué punto podremos conseguir una mejora si la persona no pone de su parte, y hasta qué punto, no podríamos llegar.

En esta primera consulta debes irte sabiendo qué es lo que vamos a hacer a partir de ese momento.

El precio es de 60 euros y su duración es de una hora.

Resto de sesiones

Individuales

· 60 minutos: 60 €

También existe la opción de adquirir un bono de 5 sesiones individuales (60 minutos), con un precio reducido de 50 € por sesión (total: 250 €) y te ahorras 10 € por sesión.

Sesiones de pareja

· 60 minutos: 80 €.

Diagnósticos

En el caso de los diagnósticos, su precio dependerá de las herramientas que deba utilizar para evaluar un trastorno determinado, ya que no siempre son las mismas. Algunas, son gratuitas, y otras, se deben enviar a valorar por expertos en pruebas psicométricas.

Además, se debe incluir las horas de trabajo empleadas, tanto en consulta (durante la aplicación de dichas herramientas) como en el tiempo invertido en la elaboración del informe.

Microconsulta psicológica online

Duración: 30 minutos
Precio: 30 €
Formato: online
Pago: por adelantado mediante Bizum o transferencia bancaria

Consulta psicológica por email

Precio: 10 €
Formato: respuesta por email
Extensión: respuesta breve y orientativa
Plazo de respuesta: Antes de 24
Pago: por adelantado mediante Bizum o transferencia bancaria

¿Tienes alguna otra duda?

Si tienes cualquier otra pregunta o necesitas más información, puedes escribirme por email o contactarme a través de WhatsApp. Estaré encantada de ayudarte.

Si durante el proceso de reserva encuentras algún error en la web que te impida continuar, por favor, ponte en contacto conmigo por email o teléfono y házmelo saber. Lo solucionaremos lo antes posible. Gracias.